En Eurofirms Group entendemos la diversidad y la equidad como pilares para construir organizaciones más sólidas. Desde esa convicción desarrollamos el estudio “Brechas 360: Liderazgo femenino y cultura de equidad”, que evidencia una realidad persistente: el liderazgo femenino es altamente valorado en Chile, pero su acceso a posiciones de poder sigue siendo limitado.
Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), solo 3 de cada 10 cargos directivos están ocupados por mujeres, a pesar del reconocimiento transversal a su aporte en el entorno laboral.
Alta valoración, baja representación
Nuestro análisis muestra que el talento femenino no enfrenta un problema de legitimidad. Un 76% de las mujeres y un 63% de los hombres considera que su participación mejora la toma de decisiones, y más del 60% cree que fortalece la cultura organizacional. Además, 65% de las mujeres y 61% de los hombres declara estar dispuesto a trabajar bajo una jefatura femenina.
Sin embargo, esta valoración no se refleja en la alta dirección. Como señala Bastián Contreras, Líder de Revenue Management de Eurofirms Group, el desafío no es de aceptación, sino de estructura.
Las barreras que frenan el ascenso femenino
Al analizar los principales obstáculos identificados por las mujeres para acceder a cargos directivos, destacan factores estructurales y culturales:
- 30%: cultura machista
- 29%: dificultad para conciliar trabajo y familia
- 27%: sesgos y estereotipos de género
- 24%: falta de apoyo de jefaturas
- 23%: brecha salarial
Estas barreras se reflejan también en las diferencias de percepción. Aunque una mayoría de hombres y mujeres cree que existen igualdad de oportunidades, las visiones más críticas se concentran en ellas, especialmente en temas de promociones y prevención de la discriminación.
Presión económica y desarrollo profesional
El estudio incorpora además la presión económica como factor que impacta el desarrollo profesional. Aunque la preocupación por deudas es similar entre hombres y mujeres, ellas declaran menor capacidad de ahorro y mayor dificultad para llegar a fin de mes.
Las cifras del INE refuerzan esta brecha: las mujeres representan el 43% de las personas ocupadas, pero solo el 30% accede a cargos directivos, y su participación laboral sigue estando entre 18 y 20 puntos porcentuales por debajo de la masculina.
Un desafío estructural, no de talento
Desde Eurofirms Group la conclusión es clara: el liderazgo femenino no enfrenta un déficit de talento, sino de oportunidades. Avanzar hacia la equidad exige transformar culturas organizacionales, impulsar políticas de conciliación y promover procesos de promoción más justos y transparentes.
Porque la equidad no es solo una cuestión social, sino también un factor clave de competitividad y sostenibilidad.